martes, 15 de febrero de 2011

El Whisky

Después de tantos viajes por Escocia, me he dado cuenta de que nunca os he contado cómo se hace el whisky. Y aprovechando que hoy he estado en una de las pocas destilerías que trabajan "From Grain to Glass", es decir, que lo destilan y embotellan en el mismo sitio, os voy a contar de qué va la historia del whisky, que no todo va a ser vino.
Para empezar el nombre: sólo el escocés de puede llamar whisky. El resto se denominan whiskey (con ey), pero en escocia se llama simplemente scotch. El origen parece estar en la expresión gaélica "uisge beatha", o agua de vida.
El whisky escocés puede ser de dos tipos: de malta o de grano. El de malta está hecho exclusivamente con cebada malteada, y el de grano además puede incluir otras cereales (centeno, trigo, maíz) malteados o no.
El proceso comienza con el malteado de la cebada, que es básicamente mojar la cebada para que llegue al punto de germinación. El malteado libera las enzimas que rompen las cadenas de carbohidratos del almidón para convertirlos en azúcares. Cuando se ha alcanzado el punto deseado de germinación, esta se detiene secando la cebada malteada con aire caliente. En algunas destilerías se añade humo de turba para darle un aroma especial.
La cebada malteada se mezcla con agua caliente y se deja a remojo para que las enzimas que se liberaron en la germinación transformen el almidón en maltosa. El líquido dulzón resultante se pasa a otro depósito donde se le añaden las levaduras que inician la fermentación de la maltosa para producir una especie de cerveza de unos 6º de alcohol. Esta parte dura unas 72 horas.
Entonces empieza el proceso de destilación en alambiques de cobre. El primer destilado tiene unos 20º y tiene que volverse a destilar para hacer varios cortes: el primero, que tiene como objeto eliminar el alcohol metílico que tiene un punto de evaporación más bajo y que te deja ciego si te lo bebes; y el tercero, también llamado las fintas, que es demasiado débil. El corte del medio es el que se lleva a las barricas para madurar.
El whisky resultante puede tener un alcohol de hasta el 94% según ley, aunque normalmente se rebaja hasta un 62% antes de llevar a las barricas para su envejecimiento.
Las barricas que se han utilizado tradicionalmente han sido las usadas en Jerez, aunque las de Oporto, Calvados, Cognac e incluso vino de Burdeos son bien recibidas. El tiempo mínimo que un whisky tiene que envejecer para poderse llamar escocés es de tres años y un día. Y otro detalle curioso: en el ambiente húmedo en el que se envejece el whisky, de produce una pérdida por evaporación del alcohol de alrededor de un 2% por año. A esto se le llama "la parte de los ángeles".
Una vez que ha terminado el envejecido se procede al embotellado. En esto hay varias opciones:

  • Single Cask: muy raro. Se embotella el whisky de una sola barrica. Sin mezclar ni rebajar con agua. Se suele etiquetar a mano indicando la barrica de la que se ha tomado el whisky. Cada botella tiene su propia personalidad.
  • Cask Strength: Igualmente sin rebajar con agua (con lo que el grado alcohólico es muy alto, cerca de un 60%), pero en este caso el maestro mezclador une whiskys de varias barricas para lograr el aroma buscado y característico de la casa.
  • Single Malt: Igual que el cask strength, pero rebajado con agua hasta tener un alcohol del 40%.
  • Blended Malt o antiguamente Vatted Malt. La diferencia con el Single Malt es que en la mezcla intervienen whiskys de diferentes destilerías, pero todos ellos Single Malt.
  • Blended: en este ya se pueden mezclar incluso whiskys que no sean de malta.
Al whisky escocés no se le puede añadir ningún aditivo aparte del E150A (o caramelo vulgar).
Y ya sólo queda tomarlo. Solo, o con un único hielo grande, para que no agüe demasiado.
Cheers!

jueves, 10 de febrero de 2011

El Camino de Santiago Virtual... y corriendo!

Uno de los propósitos que me hice para este 2011 fue el de hacer el Camino de Santiago. Y no de una manera estándar, sino acorde con los tiempos modernos: virtualmente y corriendo.
Para todos aquellos que no estéis familiarizados con las carreras virtuales os lo explico brevemente: hoy en día, casi todos los que salimos a correr con cierta frecuencia llevamos un dispositivo para medir la distancia y velocidad (Nike+, podómetro, GPS, etc..). Con lo que, una vez determinada la distancia, corriendo cada uno de su lado y sabiendo el tiempo que ha tardado, al poner en común todas las carreras (en un portal web, por ejemplo) se puede hacer una clasificación. Eso es lo que pasó en el Nike+ Human Race 10k, en el que más de un millón de personas corrieron "juntas".
De modo que mi Camino de Santiago es algo parecido. Cada vez que salgo a correr, registro mi distancia con el GPS y subo los datos a Sports Tracker. Ahí no hay ni trampa ni cartón.
Hoy he visto que desde el 1 de Enero llevo recorridos 99 Km, con lo que en teoría me encuentro entre Puente la Reina y Estella.
Ya queda menos para Santiago...

sábado, 22 de enero de 2011

La cocina de Scotsman

Esta semana he comenzado la nueva temporada de viajes donde más me gusta: en Glasgow. Y aprovechando que voy muchas veces, estoy probando diferentes lugares, con diferentes cocinas y me está encantando. Y eso que todavía no he probado la famosa "Deep fried Mars bar". Sí, es una chocolatina Mars rebozada. 

Hace un par de viajes estuve charlando un buen rato con la camarera del Blue Dog, por cierto una de las mejores coctelerías en las que he estado, y me pasó una lista de lugares para cenar. Impresionante. Tanto que siento que la tengo que compartir con vosotros. Sólo me quedaba el Cafe Gandolfi. Y ayer cayó, así que ahí va:

  • The Grill on the Corner. Sofisticado y quizás un poco caro, pero uno de los pocos lugares donde se puede probar el buey de Wagyu o de Kobe.
  • Two Fat Ladies (el del West End). Debe su nombre a que está en el número 88 de Dumbarton Road. Y en inglés el 88 son las dos Fat Ladies. Si os gusta el pescado no os lo podéis perder.
  • Rogano. Este también es un poco caro, pero las ostras merecen la pena. El ambiente es muy elegante.
  • Wagamama.Lo opuesto a Rogano. Es una franquicia de comida oriental. Todos los ramen que tienen están impresionantes. Barato.
  • Cafe Andaluz. Aunque como muy bien me dijo la camarera "Si eres español no deberías estar aquí". Es uno de los pocos restaurantes españoles que no decepcionan. Bueno, no mucho.
  • Khublai Khan. He de decir que ha habido un antes y un después de mi visita a este restaurante mongol. El concepto es muy parecido al de los Wok: eliges tu comida, tu salsa y el cocinero te lo prepara a la plancha. Pero yo nunca nunca había visto tantas especias en mi vida. Y lo mejor es que la salsa te la vas haciendo tú siguiendo una de las muchas recetas que tienen en la pared. Hay que ir.
  • Mother India. Yo tengo predilección por la comida india, pero es que este es uno de los mejores restaurantes indios fuera de la India. En serio. La pakora de haggies y el pollo tikka masala están para quedarse pegado al plato.
  • Cafe Gandolfi. Otro excelente restaurante de pescado. No demasiado grande y muy acogedor, con sus sillas y mesas de bloques de madera maciza.  

Hay más. Ahora no me acuerdo de todos, pero iré ampliado la lista. Incluso estoy pensando en extenderla a más ciudades. Ya veremos.

lunes, 10 de enero de 2011

Corriendo por el mundo

Estos días estoy leyendo un libro de Haruki Murakami titulado "De qué hablo cuando hablo de correr". En japonés 走ることについて語るときに僕の語ること. Un libro en el que cuenta su experiencia durante 25 años como escritor/corredor.
Yo, como Murakami, descubrí el placer de correr relativamente tarde, y sin embargo es algo que se ha integrado perfectamente en mi vida. Quizás sea por la sencillez (no se necesita casi equipación, ni compañeros, ni tiempo para prepararse), o por lo que despeja la mente, o porque correr es una de las actividades más primarias que hay; pero hay que reconocer que engancha.Y otra de las cosas que más me gusta de correr es que puedo compatibilizarlo con mi otra actividad favorita: viajar.

Para mí, el hecho de despertarme en cualquier ciudad del mundo, ponerme las zapatillas y salir a correr antes de desayunar es todo un placer: correr por el barrio de Jaifa esquivando a los mercaderes del zoco y terminar dándote una ducha en la playa de Tel Aviv, subir y bajar las colinas de Ciudad del Cabo descubriendo las playas, disfrutar de un amanecer en la Corniche de Beirut y desayunar en un café en la zona musulmana, perderse por las callejuelas y parques de Tokio y tener que volver al hotel usando el GPS, correr entre viñas y canguros, sentarte a echar un trago de agua y ver un koala. Eso es una pasada.

Hace unos días se me ocurrió que una cosa bonita para este año que empieza sería correr 2011 Km, pero eso es casi como hacer una maratón por semana. Así que creo que voy a dejarlo en una cifra redonda: mil. De momento llevo 37 Km en diez días, que está ligeramente por encima del objetivo. Ya veremos.

viernes, 17 de diciembre de 2010

Atrapado en Suiza

Al final me ha pillado el temporal.
Y no será por falta de información, que ahora con Internet y las simulaciones que hacen por ordenador, te enteras de la hora exacta a la que va a empezar a nevar y todo. Pero uno siempre peca de optimista.
El caso es que escapé por los pelos de Escocia (las nieves llegaron un par de horas después de que saliera), pero me dieron alcance en Suiza. Y aquí las predicciones tampoco fallaron: 15 centímetros de nieve por la noche y al día siguiente el aeropuerto cerrado. Ahora bien, de esta anécdota he sacado algunas conclusiones que os pueden ser de utilidad:
  1. Cuando os cancelen un vuelo: id primero al bar a pillar algo y luego a la cola de atención al cliente. Se acaba antes la comida que los asientos en el avión.
  2. Normalmente, se avanza más por teléfono que en la cola. Así que quedaos en el bar y llamad a la compañía.
  3. Si aún así queréis esperar a que os atiendan, recordad que la gente que lleva mucho tiempo esperando, no se queda contenta con una respuesta rápida (aunque sea favorable). Espera que le dediquen tiempo. Así que la cosa se hace cada vez más lenta. Id al bar.
 Ahora bien. En invierno al sur. Eso está claro.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Viven!

Hoy he tenido el gran placer de conocer personalmente a Álvaro Mangino, uno de los 16 supervivientes del accidente aéreo de Los Andes en 1972. Como casi todos vosotros, ya había leído el libro, he incluso visto la película en su día, pero escuchar de boca de Álvaro la historia es otra cosa.
Me gusta mucho el enfoque que hace sobre el liderazgo y la capacidad de organización y superación del hombre, aunque al final no se puede evitar hacerle alguna pregunta sobre la parte de "la alimentación".
En resumen,una charla  muy interesante y desde luego reconfortante saber que los aviones de Easyjet, al ser naranjas, se ven mucho mejor sobre la nieve que el que utilizó Álvaro.

lunes, 6 de diciembre de 2010

42 vuelos

Hoy me he puesto a contar y este año he hecho 42 vuelos (a falta de alguna sorpresa de última hora). Y eso que en vacaciones me he quedado en España, que si no...

Desgraciadamente, más de la mitad han sido con Easyjet, donde no hay tarjeta de millas ni nada parecido. Lo único bueno que tienen (aunque cada vez se nota menos la diferencia) es lo del Speedy Boarding. Y es que al fin, la gente se ha dado cuenta que pagar 8 € más y garantizarte un hueco para la maleta de mano sin tener que hacer fila media hora antes del embarque, merece la pena. Aunque siempre hay gente low pay.

Y aprovechando la situación, he aquí mi mini-ranking de compañías low cost (la peor y la mejor)

La mejor

 Si no voláis a Ginebra a poner a buen recaudo los dineros no os sonará de nada.
Pros: Las azafatas son un cielo, dan de comer gratis y hasta te ponen un pastelito con el café. Ahora incluso son del grupo Flying Blue y te suman millas.
Contras: Los aviones son de hélice (bueno, de dos hélices). Mi padre lo contaría como un pro, por eso de que planean si se quedan sin motor. Dicen que gastan menos.

La peor (con diferencia)

Esta no puede ser sorpresa para nadie. Prácticamente todas las semanas se oyen escándalos con esta gente.
Pros: Creo que es la más barata y una de las más puntuales.
Contras: Es de las más puntuales porque vuela a aeropuertos de #%&@, donde Nuestro Señor perdió las chanclas. Las azafatas rozan lo grosero y uno tiene la sensación de ir montado en una tómbola con alas. El primer vuelo de la mañana va limpio y a partir de entonces se limitan a recoger lo gordo. Como no hay espacio entre las fila de asientos, no puede haber bolsillo para los folletos, así que las azafatas te los van dando (muy usados). Sólo dejan llevar un bulto de 10Kg. y cada kilo extra vale a doblón. Si no haces el check-in online te clavan 40 €. Impresionante.

 El resto de compañías están relativamente bien (Vueling, Easyjet, Aer Lingus, etc...). De todas maneras, donde esté Singapore Airlines que se quiten todas.