martes, 28 de julio de 2009

Ocean Club Marbella

Uno de los sitios que más se han puesto de moda en Marbella es Ocean Club Supongo que mucha culpa lo tiene el que esté constantemente apareciendo en TV por su famosa fiesta del champán, en la que la gente compra botellas de Veuve Clicquot para regar a las chicas.
Y no están precisamente baratas, no. Que te meten unos sablazos por cada botella que se te queda una cara de primo...
Y cada vez hay más sitios de estos. El viernes sin ir más lejos estuvimos en la terraza del hotel Oscar en Chueca, que aunque en pequeña escala se quiere dar un aire.
Bueno, a ver cuando preparan uno en Logroño...

sábado, 25 de julio de 2009

Una semanita en Benalmádena

Este año me han vuelto a pillar las vacaciones sin nada organizado, así que para empezar he decidido bajarme unos días con la familia a la casa de Benalmádena.
El plan es sencillo: playita, pescadito frito, unos vinos de la zona y un poco de fiesta con Jorge y Marta.
Ya os iré contando...

viernes, 5 de junio de 2009

Compañeras de vuelo

Ayer tuve una sorpresa agradable al montarme en el avión. Y es curioso, porque las palabras sorpresa y avión no suelen traer nada bueno. Pero bueno, volviendo a la historia que os contaba... estaba yo sentado esperando a que terminara de entrar la gente cuando vi como avanzaba hacia mí un grupo de cinco chicas estupendas (las de la foto) con unas camisetas negras en las que ponía "The Saturdays 2009". Yo en su momento pensaba que serían animadoras de una discoteca o algo así, pero hoy me he enterado de que son un grupo famoso de cantantes. Del tipo de las Spice Girls. Ahí os paso un vídeo para que las veais en toda su gloria: http://www.youtube.com/watch?v=gf2vwAp2XVU Unas chicas muy simpáticas, por lo menos Frankie (la de la izquierda del todo), que se sentó conmigo y estuvimos charlando del coñazo que es tener que estar todo el día volando y todo eso.
Pero no soy el único que va viajando con gente famosa. He de decir que hace unos meses el compañero Óscar tuvo el placer de volar junto a Juan Luis Guerra, que igual es más conocido que mis chicas, pero no está tan bueno ;-)

sábado, 30 de mayo de 2009

Tocando koalas (este es otro)

Ayer estuvimos haciendo otra vez la turistada: dando de comer a los koalas y canguros y sobándoles un poco, que para eso son tan suavecitos. Eso sí, éste de la foto no es el mismo del año pasado (el que compartimos Rocío y yo) y además te lo dejan coger en brazos.
Al principio me daba un poco de cosa, porque tienen pinta de muy frágiles y no me parecía apropiado que se me cayera al suelo una especie protegida, pero hay que reconocer que se agarran de maravilla.
El caso es que así parece otro animal, porque el año pasado me quedó la sensación de que eran un poco ásperos. Y no, son muy suaves y además les huele el aliento a caramelos de eucalipto. Supongo que el de la otra vez (el que sólo dejaban manosearle los lomos) estaba resobado por gente con las manos "poco limpias" y por eso raspaba.
Pues aquí os dejo una bonita foto de mi amigo comiéndose una hojita.
Hablando de todo un poco, vuelvo el lunes que viene después de pasar por Kuala Lumpur y Amsterdam. Si no os llamo para tomar algo es que estoy muerto y necesito dormir un poco. Y luego me marcho a Glasgow... pero eso ya es otra historia.

domingo, 24 de mayo de 2009

El tiburón, el tiburón...

Este fin de semana hemos estado en Port Lincoln, una zona muy conocida por sus atunes, focas y los que se las quieren comer... los tiburones blancos.
Ya los había visto anteriormente en Ciudad del Cabo el día que fuimos a pescar, pero lo de meterse en la jaula y verlos a medio metro es otra historia.
Y que conste que os escribo estas líneas de puro churro, porque el sistema de la jaula y todo lo que la rodea es bastante seguro, pero tiene un fallo... cuando te estás metiendo o saliendo estás vendido. De hecho un malnacido de esos me quiso comer un cacho de brazo mientras me metía en la jaula, que con un neopreno un par de tallas más pequeño (ya veréis las fotos) y la cintura llena de pesas (para que no salgas volando, dijo el jefe) no es tarea baladí.
Eso sí, la salida la hice como los pingüinos esos de los documentales que se quieren subir al iceberg, volando directo al barco...

lunes, 18 de mayo de 2009

Uno menos para la lista

No se si os acordáis de la lista que puse hace un mes de las 50 cosas para comer antes de palmarla, pues ya tengo una menos: el Moreton Bay Bug.
Al final no es para tanto. Es como una especie de langosta pequeñita, pero algo más sabrosa. Lo jodido es que sólo se pueden comer en Australia.
Hoy también me he dado cuenta de que ya me queda poco más de una semana para volver a casa, y todavía no he comprado ningún regalo. Aunque los de los chavales de la oficina los tengo ya pensados: unos kangaroo scrotum pouches. Sí, es exactamente eso. Seguro que les encanta.
Sigo trabajando el tema de los vídeos de Japón, pero no encuentro la música apropiada, y desde luego no lo puedo dejar con las barbaridades que se me van escapando, así que tendréis que esperar a que vuelva a casa.
Para este finde os tengo preparada una sorpresa. Va a haber una super entrada en el blog. De esas que tienen millones de visitas. Probablemente no pueda colgarla hasta el lunes o martes, porque aquí la Internet va fatal, pero os aseguro que va a merecer la pena.

domingo, 17 de mayo de 2009

Subiendo el Sydney Harbour Bridge

Esta mañana hemos madrugado un poco y nos hemos ido a subir el Sydney Harbour Bridge (http://www.bridgeclimb.com)
Es un puente de acero que se construyó en 1932 y tiene 139 metros de alto (ya veis que he estado muy atento a las explicaciones).
Lo bueno de esta atracción es que estás caminando por encima del arco del puente. Muy preparado desde luego, porque te ponen un traje con unos arneses y estás enganchado a un cable todo el rato. Las vistas son impresionantes (ya os enseñaré las fotos).
Otra cosa curiosa es que durante toda la visita la guía va explicando cosas del puente al grupo a través de unos intercomunicadores. Pero no son unos auriculares normales de esos que te pones en las orejas, no. Estos son unos chismes que lleva el ejército de los EE.UU. y que te los colocas debajo de las sienes y transmiten el sonido por vibración sobre nosequé hueso del cráneo. El caso es que se escucha perfectamente y es mucho más cómodo que llevar unos auriculares.
Y hoy no me puedo despedir sin tener unas palabras para Michel, que cumple 35 tacos. Felicidades desde el otro lado del mundo!