lunes, 16 de agosto de 2010

Cosas que se echan en falta al salir de viaje

Siguiendo el consejo de Ana, y con el objeto de que la gente salga preparada de viaje, me dispongo a daros la lista -no exhaustiva- de todo lo que me he ido encontrando, o mejor dicho echando en falta en mis salidas por el mundo.
Algunas son dramáticas (como el misterioso caso del desodorante en China, cuando no teníamos maleta ), otras son curiosas y el resto meramente anecdóticas. Bueno, ahí va, como el As de Bastos.
  • Desodorante: No debería haber sido traumático, de no haber decidido viajar sin equipaje. El caso es que en el verano de 2007 nos encontramos Michel y yo en Shanghai, a unos 40ºC y sin desodorante. Y es que los chinos no lo utilizan. Así que, si no sois chinos, no os olvidéis de llevar unos botes. Con suerte se lo podéis vender a los extranjeros que viven allí.
  • El café cortado. Aquí se juntan dos problemas: el café por ahí no es como el nuestro (el rollo del torrefacto y eso) y no hay manera humana de explicar qué es un cortado. Fuera de América Latina lo mejor es pedir un espresso y un poco de leche para apañártelo tú mismo. [Nota: si no sois muy exigentes, un espresso macchiato se le parece bastante]
  • Refrescos de limón. Parece una tontería, pero cuando te quieres tomar un Beefeater limón te toca bastante las narices. Pero tranquilos que la gente de Wikipedia tiene un listado de disponibilidad de sabores de Fanta por países. Aquí está. http://en.wikipedia.org/wiki/International_availability_of_Fanta Seguro que algún listillo me dice. "Ya, pero seguro que en lugar de Fanta tienen otra marca". Pues no, si Fanta no vende ese sabor es porque no tiene mercado. Raritos que son por ahí.
  • Sorbete de limón. Me he acordado al hablar del limón. No es sólo que no haya de limón. Es que los sorbetes nuestros, esos que se toman con pajita, se transforman en bolas de helado cuando cruzas la frontera. Serán cosas del idioma, pero no veas lo que fastidia.
  • Tortilla de patata. Nunca ha sido mi favorita, pero ya he dejado de pedirla por ahí. Cuando vas a un restaurante "español" siempre te la hacen probar (para joderte) y ver qué cara pones. La he llegado a ver con las patatas crudas. Crujiente. A la paella sin embargo le han cogido el punto en todos los sitios.
 Si me acuerdo de alguna cosa más digna de aparecer en la lista iré actualizando.

    jueves, 8 de julio de 2010

    Vuelta a casa

    Parecía un viaje largo, pero al final todo se acaba.
    Ahora mismo estoy en el aeropuerto de Singapur, preparándome psicológicamente para meterme otra panzada de 13 horas de vuelo (después de las 8 que ya llevo) y eso sólo para llegar a París, que luego tengo otras dos a Bilbao en uno de esos autobuses con alas. En total 32 horas después de despegar de Adelaida llegaré a mi casa.
    Recordadme que os cuente lo del azafato (bueno, tripulante de cabina de pasajeros como se dice ahora) de Qantas. Con más pluma que Toro Sentado. De hecho al indicarnos las salidas de emergencia se ha hecho un lío con los brazos que casi se los tenemos que desanudar... y nos os digo nada con lo del chaleco salvavidas y el tubito para terminar de inflarlo. Y con la mascarilla de oxígeno. Si es que su repertorio no tenía límite.
    Bueno, me voy a cenar un poquito de sushi, que aquí el pescado es muy bueno.

    domingo, 4 de julio de 2010

    Televisón en 3D

    Ayer estuvimos viendo el partido de fútbol de Argentina - Alemania en el cine EN 3D!
    Australia siempre ha sido un país que ha adaptado rápidamente las nuevas tecnologías (los iPads está por todos los sitios) y hace tiempo que a través de TDT tienen un canal en 3D.
    Cuando estuvimos en Sídney, en Darling Harbour había una caseta de Sony en la que hacían demostraciones de los nuevos televisores 3D para ver el fútbol y jugar a la Playstation. Ahí ya me dí cuenta de que quería comprarme una televisión en 3D. Sobre todo después de echar una partida a un juego de coches ;-)
    Pero lo de ver el fútbol en el cine en 3D es una pasada. A veces es como estar en el estadio y otras como si te hubieras metido en el campo de fútbol. Increíble. Y lo bien que suenan las vuvuzelas en Dolby Surround...

    viernes, 2 de julio de 2010

    En el McLaren Vale

    Siguiendo la ruta vinícola y después de haber visitado Barossa y Coonawarra, hoy hemos recorrido el valle de McLaren.
    Aunque el tiempo sigue siendo fresquito, ha salido un día de esos que dicen "sanos", en los que al sol se está genial, pero a la sombra te pelas de frío. Otro día os contaré las peculiaridades del sol en Australia (nunca os dejéis las gafas de sol).
    Total, que hemos aprovechado para probar unos vinos "in situ".
    Aunque lo mejor ha sido la botella de Lavina "The Aurum Release" que me ha dado Sam Daw. Es de esas de diseño que pesan tanto que no se sabe si están vacías o llenas. No creo que se me rompa en el vuelo, pero a la maleta ya le han caído otros dos kilos.
    A la vuelta nos la bebemos.

    miércoles, 30 de junio de 2010

    La comida en Australia

    Después de la aventura con el Sannakji, es una maravilla comer en Australia. Una de las cosas de las que siempre me he quejado en España, y especialmente en Logroño, es que los restaurantes son demasiado homogéneos. Yo creo que las tres cuartas partes de la carta son las mismas en todos los sitios, así que cuando salgo a cenar por ahí me da la impresión de estar comiendo siempre lo mismo.
    Sin embargo aquí es todo lo contrario. La cocina es una fusión de británica, mediterránea y asiática, últimamente con bastantes ingredientes orgánicos y hasta un poco de influencia árabe. Evidentemente también hay comida aborígen (cocodrilo, emu, canguro, etc...).
    Restaurantes de todo tipo. Hasta el día de hoy (y no llevo casi nada) he comido en un indio, en un tailandés, en un japonés, en un italiano, en un asador tipo brasileño (de esos de parrilla giratoria), en un marroquí y en un español. Debajo del hotel tengo un libanés y a la vuelta "The Stag", votado como el peor restaurante vegetariano de Adelaida. Mañana vamos con Meredith a cenar a un vietnamita y después ya veremos.
    También hay un restaurante coreano muy cerca de donde voy a desayunar, pero paso.
    Aparte de que en un restaurante normal de aquí tienen de todo.
    Todos los restaurantes compran sus cosas en el mercado central de Adelaide, que es una maravilla. Para mí, la sección de frutas y verduras sobre todo es impresionante. Nunca había visto tal cantidad de frutas tropicales exóticas juntas. El año pasado Jon y yo nos compramos una pieza de cada fruta que nunca habíamos comido y no nos las pudimos terminar todas.
    La sección del pescado, sin llegarle a la suela del zapato al mercado deTokio es muy interesante de ver. Por una parte, por lo variados y diferentes que son los pescados a lo que estamos acostumbrados a comer (me encanta ver los atunes rojos), y también por la sección de marisco, que aquí es muy barato. Y grande. Los gambones hay que cogerlos con las dos manos ;-)
    Y ahora me marcho a cenar. Ya veremos dónde termino, pero seguro que está bien. Mañana si saco un rato os cuento algo de las casas australianas.

    sábado, 26 de junio de 2010

    La Eureka Tower y Albert Park

    Al lado de nuestro hotel de Melbourne está la Eureka Tower. Un rascacielos de 300 metros que tiene el mirador más elevado del hemisferio sur (en el piso 88). Dato curioso, se llega antes en ascensor al piso más alto de la Eureka que a la tercera planta de mi casa.
    Para variar, en los dos días que hemos estado en Melbourne no ha parado de llover y no he podido salir a correr por el Yarra y Albert Park, así que las fotos que iba a hacer del circuito se quedan pendientes para el año que viene (que vendré en verano).
    Así que me puesto a hacer fotos desde la terraza de la Eureka (menudo vértigo).
    Hablando de la foto de la derecha: el lago que se ve al fondo de la imagen es el del circuito del Gran Premio de Melbourne. Como véis, está en la misma ciudad, así que los vecinos tienen que estar encantados.
    Mañana nos vamos a visitar la zona de Coonawarra (ya, a mí también me hace gracia el nombre), a otro pueblo de esos del Gold Rush. Espero que por el camino no atropellemos ningún canguro, porque este año están especialmente atontados. Animalicos.
    Bueno, todavía me quedan un par de semanas por aquí. Os seguiré contando.

    martes, 22 de junio de 2010

    Como las cabras (o los koalas)

    Hay que reconocer que a los españoles nos gusta estar en la calle: salir a tomar unas copas, sentarnos en una terraza... pero cuando no se puede, no se puede. De hecho, en invierno no hay terrazas. Pues aquí sí.
    Es que esta gente está como las cabras.
    Ahora mismo en Sídney no pasamos durante el día de los 20º C, pero hay un sol muy bueno y en la calle se está a gusto. Ahora bien, cuando cae la noche no hay quien pare. No olvidemos que es invierno.
    Pues a los amigos australianos les da igual. Calefactores en las terrazas y ya está. Que cuando estás al lado de la estufa te achicharras y a un par de metros te estás congelando.
    Y las pobres chicas en minifalda, porque aquí se lleva minifalda todo el año. Esto es surrealista.
    Bueno, sólo quería compartir esta reflexión con vosotros. Ahora me voy a una terracita a tomarme una Coopers.