viernes, 17 de diciembre de 2010

Atrapado en Suiza

Al final me ha pillado el temporal.
Y no será por falta de información, que ahora con Internet y las simulaciones que hacen por ordenador, te enteras de la hora exacta a la que va a empezar a nevar y todo. Pero uno siempre peca de optimista.
El caso es que escapé por los pelos de Escocia (las nieves llegaron un par de horas después de que saliera), pero me dieron alcance en Suiza. Y aquí las predicciones tampoco fallaron: 15 centímetros de nieve por la noche y al día siguiente el aeropuerto cerrado. Ahora bien, de esta anécdota he sacado algunas conclusiones que os pueden ser de utilidad:
  1. Cuando os cancelen un vuelo: id primero al bar a pillar algo y luego a la cola de atención al cliente. Se acaba antes la comida que los asientos en el avión.
  2. Normalmente, se avanza más por teléfono que en la cola. Así que quedaos en el bar y llamad a la compañía.
  3. Si aún así queréis esperar a que os atiendan, recordad que la gente que lleva mucho tiempo esperando, no se queda contenta con una respuesta rápida (aunque sea favorable). Espera que le dediquen tiempo. Así que la cosa se hace cada vez más lenta. Id al bar.
 Ahora bien. En invierno al sur. Eso está claro.

viernes, 10 de diciembre de 2010

Viven!

Hoy he tenido el gran placer de conocer personalmente a Álvaro Mangino, uno de los 16 supervivientes del accidente aéreo de Los Andes en 1972. Como casi todos vosotros, ya había leído el libro, he incluso visto la película en su día, pero escuchar de boca de Álvaro la historia es otra cosa.
Me gusta mucho el enfoque que hace sobre el liderazgo y la capacidad de organización y superación del hombre, aunque al final no se puede evitar hacerle alguna pregunta sobre la parte de "la alimentación".
En resumen,una charla  muy interesante y desde luego reconfortante saber que los aviones de Easyjet, al ser naranjas, se ven mucho mejor sobre la nieve que el que utilizó Álvaro.

lunes, 6 de diciembre de 2010

42 vuelos

Hoy me he puesto a contar y este año he hecho 42 vuelos (a falta de alguna sorpresa de última hora). Y eso que en vacaciones me he quedado en España, que si no...

Desgraciadamente, más de la mitad han sido con Easyjet, donde no hay tarjeta de millas ni nada parecido. Lo único bueno que tienen (aunque cada vez se nota menos la diferencia) es lo del Speedy Boarding. Y es que al fin, la gente se ha dado cuenta que pagar 8 € más y garantizarte un hueco para la maleta de mano sin tener que hacer fila media hora antes del embarque, merece la pena. Aunque siempre hay gente low pay.

Y aprovechando la situación, he aquí mi mini-ranking de compañías low cost (la peor y la mejor)

La mejor

 Si no voláis a Ginebra a poner a buen recaudo los dineros no os sonará de nada.
Pros: Las azafatas son un cielo, dan de comer gratis y hasta te ponen un pastelito con el café. Ahora incluso son del grupo Flying Blue y te suman millas.
Contras: Los aviones son de hélice (bueno, de dos hélices). Mi padre lo contaría como un pro, por eso de que planean si se quedan sin motor. Dicen que gastan menos.

La peor (con diferencia)

Esta no puede ser sorpresa para nadie. Prácticamente todas las semanas se oyen escándalos con esta gente.
Pros: Creo que es la más barata y una de las más puntuales.
Contras: Es de las más puntuales porque vuela a aeropuertos de #%&@, donde Nuestro Señor perdió las chanclas. Las azafatas rozan lo grosero y uno tiene la sensación de ir montado en una tómbola con alas. El primer vuelo de la mañana va limpio y a partir de entonces se limitan a recoger lo gordo. Como no hay espacio entre las fila de asientos, no puede haber bolsillo para los folletos, así que las azafatas te los van dando (muy usados). Sólo dejan llevar un bulto de 10Kg. y cada kilo extra vale a doblón. Si no haces el check-in online te clavan 40 €. Impresionante.

 El resto de compañías están relativamente bien (Vueling, Easyjet, Aer Lingus, etc...). De todas maneras, donde esté Singapore Airlines que se quiten todas.

martes, 30 de noviembre de 2010

Merchant City

¡Otra vez en Glasgow!
Esta semana he vuelto a alojarme en la zona de Merchant City, que viene a ser algo así como el centro histórico de la ciudad. En esta zona se alojaban los Lores del Tabaco, que hicieron auténticas fortunas comerciando con América. Se nota en los edificios, que son unas auténticas maravillas. Aquí ha habido mucho dinero.
Un detalle curioso, la torre que aparece a la derecha de la foto, también conocida como Tolbooth Steeple, es el resto de la antigua prisión. En las puertas de la misma hay unos ganchos que se utilizaban para colgar a los delincuentes en la época de los Lores.
Ahora la zona de Merchant City está llena de restaurantes de diseño, clubes, tiendas y galerías de arte. Junto con el West End es una de las mejoras zonas para salir de marcha.

sábado, 6 de noviembre de 2010

El pasillo más largo del mundo



Estas dos últimas semanas las he pasado en Glasgow. Y ya van unas cuantas en estos meses.
Esta vez estuve alojado en el hotel Grand Central, al lado de Central Station, en un edificio del siglo XIX donde en su día estuvieron alojados Frank Sinatra y Winston Churchill.
Como se puede apreciar en el vídeo, el hotel es bastante grande y la distancia entre el ascensor y la habitación hace que uno se lo piense un par de veces antes de volver a recoger "esa tontería que me he olvidado".
Como novedad comentar el descubrimiento de una zona llamada Merchant City, que es una auténtica maravilla. Ya os contaré más en la próxima entrada.

lunes, 16 de agosto de 2010

Cosas que se echan en falta al salir de viaje

Siguiendo el consejo de Ana, y con el objeto de que la gente salga preparada de viaje, me dispongo a daros la lista -no exhaustiva- de todo lo que me he ido encontrando, o mejor dicho echando en falta en mis salidas por el mundo.
Algunas son dramáticas (como el misterioso caso del desodorante en China, cuando no teníamos maleta ), otras son curiosas y el resto meramente anecdóticas. Bueno, ahí va, como el As de Bastos.
  • Desodorante: No debería haber sido traumático, de no haber decidido viajar sin equipaje. El caso es que en el verano de 2007 nos encontramos Michel y yo en Shanghai, a unos 40ºC y sin desodorante. Y es que los chinos no lo utilizan. Así que, si no sois chinos, no os olvidéis de llevar unos botes. Con suerte se lo podéis vender a los extranjeros que viven allí.
  • El café cortado. Aquí se juntan dos problemas: el café por ahí no es como el nuestro (el rollo del torrefacto y eso) y no hay manera humana de explicar qué es un cortado. Fuera de América Latina lo mejor es pedir un espresso y un poco de leche para apañártelo tú mismo. [Nota: si no sois muy exigentes, un espresso macchiato se le parece bastante]
  • Refrescos de limón. Parece una tontería, pero cuando te quieres tomar un Beefeater limón te toca bastante las narices. Pero tranquilos que la gente de Wikipedia tiene un listado de disponibilidad de sabores de Fanta por países. Aquí está. http://en.wikipedia.org/wiki/International_availability_of_Fanta Seguro que algún listillo me dice. "Ya, pero seguro que en lugar de Fanta tienen otra marca". Pues no, si Fanta no vende ese sabor es porque no tiene mercado. Raritos que son por ahí.
  • Sorbete de limón. Me he acordado al hablar del limón. No es sólo que no haya de limón. Es que los sorbetes nuestros, esos que se toman con pajita, se transforman en bolas de helado cuando cruzas la frontera. Serán cosas del idioma, pero no veas lo que fastidia.
  • Tortilla de patata. Nunca ha sido mi favorita, pero ya he dejado de pedirla por ahí. Cuando vas a un restaurante "español" siempre te la hacen probar (para joderte) y ver qué cara pones. La he llegado a ver con las patatas crudas. Crujiente. A la paella sin embargo le han cogido el punto en todos los sitios.
 Si me acuerdo de alguna cosa más digna de aparecer en la lista iré actualizando.

    jueves, 8 de julio de 2010

    Vuelta a casa

    Parecía un viaje largo, pero al final todo se acaba.
    Ahora mismo estoy en el aeropuerto de Singapur, preparándome psicológicamente para meterme otra panzada de 13 horas de vuelo (después de las 8 que ya llevo) y eso sólo para llegar a París, que luego tengo otras dos a Bilbao en uno de esos autobuses con alas. En total 32 horas después de despegar de Adelaida llegaré a mi casa.
    Recordadme que os cuente lo del azafato (bueno, tripulante de cabina de pasajeros como se dice ahora) de Qantas. Con más pluma que Toro Sentado. De hecho al indicarnos las salidas de emergencia se ha hecho un lío con los brazos que casi se los tenemos que desanudar... y nos os digo nada con lo del chaleco salvavidas y el tubito para terminar de inflarlo. Y con la mascarilla de oxígeno. Si es que su repertorio no tenía límite.
    Bueno, me voy a cenar un poquito de sushi, que aquí el pescado es muy bueno.